viernes, 27 de enero de 2012

Che

Che... me descubri sonriendo al pensar en otra persona. Alhornoconpapas.

martes, 24 de enero de 2012

Lo bueno.

Mientras volvía del dentista decidí dar una vuelta por el puerto y por Playa antes de entrar el auto en el garage. Viví en una villa balnearia llamada Playa Unión (Chubut) hasta que me fui a Capital a estudiar, y ahora solo vuelvo los veranos y algunos inviernos. Playa tiene aproximadamente 7.000 habitantes, aunque en verano se multiplican por la gran concurrencia de la gente que vive en el Valle, una costa inmensa con piedritas que hacen cosquillas en los pies cuando caminas por la arena y se divide en 1era fila (las casas en frente al mar), segunda fila,tercera,etc.
Entonces, con Hermana de copiloto, mientras paseábamos en el auto por primera fila y miraba el mar, las pocas personas caminando por la rambla y el cielo tan azul despejado de nubes, me di cuenta que ya no extraño mas a Gustavo.
Si bien sentí durante dos semanas en noviembre que me habían dejado en carne viva poco a poco fui recuperando mi sonrisa, volví a salir, a disfrutar, a estar realmente bien.
No voy a mentir y decir que no fue nada, que esta todo super bien, bla bla bla, pero la tristeza (hasta ahora) siempre fue mi compañera por un tiempo y después  le digo "chau". Soy de esas personas que caen, se sacuden un poco la tierra y vuelven a andar, creo que eso lo herede de Padre.
A veces me da un poco de nostalgia pero solo sucede cuando pasa algo especifico y me hace recordar, pero ya no siento resentimiento, ya no estoy triste, ya no me interesa saber de esa persona.
Lo bueno de todo esto es que aprendí mas de mi misma. Lo bueno de todo esto es que ya puedo volver a sentir esas ganas de enamorarme otra vez, no ahora pero si mas adelante.



(sigo sin poder arreglar el teclado, por ende no puedo poner acentos).


jueves, 29 de diciembre de 2011

Mr.

Cuando lo vi por primera vez sentí un leve cosquilleo en el estomago que se extendió por todo el cuerpo hasta finalizar en una sonrisa imposible de reprimir. Listo, ya sabía lo que se me avecinaba.
Ese día, me senté en uno de los bancos un tanto alejados de su escritorio porque me conozco y era obvio lo que podía  pasar si estaba muy cerca: nervios. 
Dio igual sentarme en frente o más lejos porque me comporté  de manera tímida y callada, lo contrario a mi forma de ser en la vida cotidiana (sociable y charlatana). Me gustaba, y mucho.
Todas las veces que lo escuchaba hablar no podía dejar de pensar en cómo se sentiría un beso  de él en ese espacio determinado que me hace tiritar, entre el lóbulo de la oreja y el cuello, o lo agradable que sería el contacto de su barba con mi piel.
También imaginé qué lindo  podría llegar a ser tocar el piano a cuatro manos con ese hombre tan diabólicamente encantador o escuchar música clásica una tarde lluviosa.
El día que tocó una pieza musical fue cuando me di cuenta que ya estaba jugada. No podía ser que ese hombre tuviera todo, absolutamente todo, lo que siempre me atrajo en los seres del sexo opuesto: escribe, es músico, forma parte de una banda, y suele andar de traje. Peligrosamente interesante.
Muchas veces  me pregunto qué tal será en la vida cotidiana, cuáles son sus defectos y qué tan gracioso es.
Se nota que es un tipo que “tiene calle”,  que frecuentó  (o frecuenta) diferentes ámbitos (algunos no tan sanos).
Me pregunto cómo será...

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Bien, bien...mal.

Venia bastante tranquila y con buen humor, venia bien...hasta que no estuve bien. Cuanto me esta costando volver a estar verdaderamente contenta, por favor necesito dejar de llorar y pensar en y por vos.

(la tecla para poner el acento no funciona)

sábado, 17 de diciembre de 2011

Para Gustavo.

Hoy se cumple un mes desde que descubrí que mi (ex) "novio" no es quien yo pensé que era, un mes desde que se llevó mi amor, mis risas más sinceras, mis besos y abrazos honestos y me dejó puras lágrimas, un corazón marchito y bien arrugado, esbozando apenas una pobre imitación de sonrisa.
Pero también estuve rodeada de amigos y amigas que me demostraron su más profundo cariño, me brindaron su amistad incondicional y estuvieron dispuestos a ayudarme a salir del pozo depresivo en el que quedé inmersa cuando mi amor, evidentemente, no te alcanzó.
Y descubrí personas maravillosas, que apenas conociendome desde hace pocos meses, me incentivaron a volver a salir, a bailar, a reir, a disfrutar.
Ya no me pregunto tanto qué hice mal o qué pude haber hecho en vez de tal o cual cosa, qué tiene la otra que yo no tenga o qué cosas hace y yo no, dejé de buscar una explicación a tu compartamiento, o qué  propósito u objetivo buscabas haciendome daño de esa forma: "¿te sentías tan mal que también tuviste que hacerme sentir eso a mi? " ¿tanta envidia sentías porque a mi me estaba yendo bien y a vos no tanto?" y "¿QUÉ TENGO MAL YO?".
Si, todavía de vez en cuando lloro.Sí, me angustio y me dan ganas de mandar todo al carajo. Sí, todavía no puedo dormir bien y sigo teniendo pesadillas toda las putas noches. Sí, de vez en cuando me asalta esa nostalgia y extraño lo cotidiano, lo que haciamos, el compañerismo, el cariño. Sí, puteo y puteo contra vos, por lo injusto que fue todo, por tu falsedad. SÍ, TODAVÍA ESTOY TRISTE.
Pero también ya sonrio, ya estoy conociendo a otras personas, ya puedo disfrutar de otras cosas de la vida, me fue bien en la facultad, sigo teniendo a mis amigos más preciados, sigo soñando y escribiendo.
Voy  saliendo del pozo, voy subiendo, y sé que voy a conocer a alguien mucho mejor que vos.

"Cuando hablas de más, cuando dices no, cuando sos infiel, cuando nada das, te vuelve. Cuando haces llorar, cuando discutís, cuando te crees mejor que todos, vuelve.(...) Vuelve, todo lo que das la vida te devuelve, cuando haces el mal te vuelve, y si das amor también. (...)
Cuando perdonas, cuando te arriesgas, cuando hasta tu corazón lo das, te vuelve "

jueves, 15 de diciembre de 2011

Paz y tranquilidad.

Me había olvidado del enorme placer que me produce escuchar a Chopin, pero en especial mientras siento el sonido de las gotas de lluvia golpeando contra el techo del edificio y a su vez, estudio para el final de mañana.
Las pequeñas cosas de la vida que transmiten paz y tranquilidad al corazón y lo alegran un poco.

Primer amor: resentimiento.

No sé si la palabra sea "feo", pero ponele, qué feo que es que las personas vivan resentidas y/o rencorosas, no es bueno porque crea en el alma un sentimiento bastante desagradable y tampoco es muy productivo. Pero si eso te sirve para seguir adelante, bueno, bien por vos entonces.