Mostrando entradas con la etiqueta un buen día. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta un buen día. Mostrar todas las entradas

martes, 2 de diciembre de 2014

La burbuja


Vuelvo a la cama y ahí estás, acostado sobre tu lado izquierdo, los ojos cerrados, apenas roncando, relajado, envuelto en las sábanas, con las piernas ocupando casi todo el espacio libre.
Me acurruco a tu lado, te doy un beso en el hombro derecho,toco tu pelo, despacito, para no despertarte, y me doy vuelta sobre mi lado derecho, no me gusta que me veas dormir porque es demasiado íntimo.
Siento tu calor en la nuca, tu voz en mi oído "caro, ¿estás llorando?" , te contesto que no, me das un beso en el cuello y, pasados unos minutos, vuelvo a escuchar tu respiración tranquila. Cuatro malditas lágrimas se me escapan, me enrollo sobre mi cuerpo y duermo.
Veo al monstruo del Lago Ness, me estoy perdiendo en un mar abierto teniendo como única compañía al gomón en donde estoy sentada, no puedo volver, grito con todas mis fuerzas para que alguien me escuche pero nadie viene, estoy sola y viene el monstruo y de repente es un lago y después el mar, las olas, el gomón que se aleja conmigo encima y,y,y...
Me acaricias la espalda, recorrés con tus dedos mi columna vertebral, de arriba hacia abajo, de arriba hacia abajo, hasta que me doy vuelta y nos miramos.
Me hablás y yo me río a carcajadas, me besás y soy egoista. Me alegra que el día esté feo, que haga frío, llueva y esté todo gris, de ese modo no vas a trabajar y podemos estar más tiempo juntos.
Mientras te miro recuerdo la noche anterior cuanto te pregunté, mientras me desvestía, porqué no te desnudabas como lo estaba haciendo yo, y me contestaste "porque estoy esperando a que vos lo hagas". Sonrío. Con la boca, con los ojos, con el alma.
Y ya no me importa si mi vecino está o no en su balcón, si te quedas o me voy, ya es tarde, te vuelvo a besar, muerdo bien suave tu oreja y volvemos a formar nuestra burbuja.

miércoles, 16 de octubre de 2013

Nada entre vos y yo.


Estoy enojada, muy, es un momento en el que pienso ¿posta?¿ me estás jodiendo?, o sea ¿ después de todo lo que hice por vos, haces esto? ¿no me hablas, no me contestas, no nada y saltas con esta pavada?.
Entonces me doy cuenta que es así, que hay personas que realmente no valen la pena, que no tengo que angustiarme o enojarme porque hay gente que no cambia más, que no evoluciona, se queda estancada en un lugar y no avanza (ni retrocede, si por lo menos retrocediera bueeno, al menos hacen algo), que no tienen códigos, nada.
Cambio de actitud de un renglón al otro.
Y caigo en la cuenta de que es verdad que no podemos tener ningún tipo de relación porque no hay nada en común entre vos y yo: ni valores ni objetivos, ni los mismos intereses o aspiraciones, ni siquiera compartimos los gustos por la comida, bebida, hábitos de la vida cotidiana, características de personalidad, ni amor, ni amistad, ni nada. 

Ni, ni, ni, no,no,ni,ni,nada.

No hay nada entre vos y yo.

sábado, 18 de mayo de 2013

Un día como hoy.

Hoy salí con una de mis amigas de la universidad y no sé porqué pero siempre que voy a algún lugar conozco gente nueva: hoy bailé con un chico que tenía remera animal print y era un amor, nos despedimos con un beso, un abrazo y un "sos lo más,caro, me divertí mucho con vos", con otro que me quiso encarar toda la noche y el barman (conocido mío) le decía que fuera para adelante, otro que estaba sentado solo tomando una botella de agua y me contó que jugaba un partido de futbol y solo salió para "despejar la mente,del laburo y del estudio, a veces me cansa mucho y necesito pensar en la nada misma, como ahora, pero que te cuento todo esto y no sé porqué".
Más tarde estuve dialogando con un chico que, al finalizar la hora de boliche, me invitó a desayunar y  acepté porque me parecía muy simpático.
Yendo hacia la confitería compró un ramo de flores rojas para obsequiarme, un gesto muy tierno, y desayunamos en una esquina cualquiera de Buenos Aires: facturas, café (en realidad, él un cortado y yo una lágrima) y hablamos acerca de nuestras vidas y proyectos.
Lo curioso, más allá de las flores y el desayuno, fue que nunca pidió nada a cambio, nunca intentó un abrazo, un beso,ni algo más, dejó que fluya todo, que hablemos, que nos riamos.
Me acompañó hasta la puerta del edificio donde vivo y recién en ese momento nos dimos un beso, sin presiones, tranquilos.
No sé si lo voy a volver a ver pero me di cuenta que si dejo que todo fluya, si sigo así como estoy (sin sobresaltos, contenta, disfrutando mi soledad sin esa necesidad de tener alguien a mi lado, queriéndome y apreciando cada momento de mi vida), pueden pasar cosas maravillosas, cosas que me toquen el corazón.



sábado, 13 de abril de 2013

Un viernes.

Ok, estoy sentada en mi sillón habiendo bebido cerveza y rakia (bebida macedónica), después de haber ido a un increíble recital y hay dos personas que no conozco en mi departamento: uno sentado en el almohadón del piso fumando la misma marca de puchos que fumo yo los fines de semana, y otro sentado en una banqueta cerca de la tabla de planchar (que quedó de hoy a la tarde).
Recital: canté, bailé, grité y reí con amigos que son "muy buena onda" y me hicieron pasar un show de casi 4 horas de manera entretenida y sintiendo lo mismo que yo al ver esa banda.
Post- recital: conocí gente nueva, amo conocer personas todo el tiempo: me gusta escucharlos hablar, ver cómo se relacionan, tratar de sacar una conclusión acerca de cómo son y divertirme.
El que fuma puchos tiene un tono de voz bastante agradable, grave, tranquilo y distendido mientras que el otro, ese de la banqueta, se ríe, hace comentarios que a veces no me agradan pero que igualmente me parece simpático porque tiene una risa contagiosa y además es amigo de un amigo (por algo lo eligió como amigo),  y su tono de voz también es tranquilo y relajado, perfecto para caerme bien.
Música,cerveza y más risas. La perfecta combinación para terminar un excelente viernes.

sábado, 30 de marzo de 2013

Y vos...

Hola sí, ¿viste cuando tenes dos problemas gigantes en la cabeza? o tres, o cuatro? si intentar con ese flaco que tiene un "noséqué" pero sabiendo que no tenés un futuro o por lo menos no te ves en un futuro con él, y ese hermano de tu amiga que sabés que es "prohibido" pero que eso es justamente lo que te atrae o conocer a un chico de por ahí,ponele Colombia, y que sea super buena onda o tomar un café con alguien que te dice "yo no estoy para pelotudeces, ya estoy "viejo"" .
Y volvés en taxi con tu hermana y la amiga de tu hermana, hablando de chicos, ebrias, riendo y apenas pudiendo teclear algo decente pero sentís la necesidad de tomar esa taza de té de manzanilla, canela y miel para aliviar el malestar, la resaca, la culpabilidad pero que te ayuda a reflexionar.
Hola sí, porque mientras estás en el taxi sentís el viento suave en tu  cara, no acotas palabras, reflexionás (como siempre) acerca de todo lo que pasó o lo que puede llegar a pasar, y se te mezclan las letras y las palabras y todo sale como sale y ya, no te preocupas por la ortografía o la sintaxis o gramática, realmente te "chupa un huevo".
Hola sí, dormís con tu mamá y te tranquilizas. Hola sí, rememorás una canción y ahora yo me remonto a ese puto crucero donde estabas vos, tus mordidas, tu risa, tus ojos marrones y tus abrazos.
Pero sobretodo tu ternura.
Al final, no importa lo que piense o sienta o me pase, siempre vuelvo a vos, siempre pienso en vos y en el mar y en esa canción que SIEMPRE pasaban en el boliche y bailábamos juntos y en el sabor de tus besos y lo dulce de tus abrazos y tu mirada directo hacia mis ojos, sintiéndome incómoda y desnuda ( a pesar de estar vestida de pies a cabeza) y el mar de fondo y tu mano en mi cintura  y el sol asomando de manera tímida en el horizonte y vos...vos suspirando de placer.

domingo, 10 de marzo de 2013

Vivo.

Y entonces me da un beso mirándome a los ojos y diciendo "pero boluda, ¿qué me estás diciendo?" y yo no puedo hacer otra cosa que sonreír, con el alma, con el pucho en la mano, con todo.
Y entonces vuelvo caminando con una amiga desde Av. Córdoba y Laprida siguiendo el olor de unas facturas recién hechas hasta encontrar un café en una esquina cualquiera de Buenos Aires y pedir dos lágrimas y tostado de jamón y queso.
Y entonces vuelvo a hablar, en ese lenguaje de ebria de cuando tenes 20 y tantos años, de mi ex, de mi otro ex, de ese que no me pudo dar lo que yo quise, mientras disfruto de mi tostadito, tranquila.
Y voy  caminando las cuadras que quedan hasta llegar a casa, sintiendo el viento que apenas hace mover mi pelo (ese que me llega hasta la cintura) para atrás, obligándolo a esconderse detrás de mis orejas, cerrando los ojos para sentirlo con todos mis sentidos.
Y entonces camino, escucho una conversación de dos amigos mientras se fuman un pucho "si porque la verdad ya no daba para más" y yo sola, camino sola, siento las hojas bailar en mis pies que están envueltos en sandalias con taco de corcho, siento el viento jugando con mi pelo, veo un caniche cagando (porque es la hora en que los dueños sacan a sus perros a pasear), un fox terrier sonriendo, los dedos que juegan con las rejas de esas ventanas de planta baja de los edificios y pienso "¿qué más puedo pedir?, siento todo, huelo, escucho, gusto".
Y entonces todos me miran, los porteros curiosos, las señoras "oligarcas" con sus perros de raza, el sol que me traspasa y hace que cierre los ojos, la increíble noche con mis amigos, el reencuentro con alguien de hace mucho tiempo ,las burlas de esos que forman parte de la barra del boliche (mis pensamientos de "qué imbéciles"), mi amiga riéndose, el llamado a mi hermana para estar tranquila que está bien.
Y entonces "caigo": esta soy yo, un domingo a las 9.20 de la mañana volviendo de "joda", sola, con la sonrisa más grande instalada en mi cara y el recuerdo de una excelente noche con amigos.
Soy yo y vivo, vivo, y soy feliz, vivo y estoy triste, vivo y siento TODO.

jueves, 7 de marzo de 2013

Mis amigos.

Todavía me sigo sorprendiendo de cuán maravillosos son los amigos que tengo porque al menor pedido de ayuda, apenas digo "Loco, estoy mal," aparecen para hablar, para escucharme, para dejar que exprese todo lo que siento desde el otro lado del continente, desde un país cercano o estando a 40 minutos de viaje, a media cuadra,sean las 4 de la mañana, las 9 de la noche, las 3 de la mañana.
Jamás me juzgan, se ríen conmigo (a veces también de mí), me alientan, me motivan, me dicen palabras cariñosas y cuánto me quieren.
Esos son mis amigos, esa es la gente que más amo en este mundo. Y por ellos, la vida.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Y voy y vuelvo y voy, voy,voy.

Te das vuelta y tu espalda queda en frente a mi cara, me acerco un poco más y mi pierna izquierda envuelve las tuyas mientras la pierna derecha se posa sobre tu cadera y te envuelve para que, de ese modo, me pueda acurrucar un poco más.
Y entonces empiezo a contar los lunares de tu espalda, mi dedo marca 1,2,3,4 hasta llegar a 10. Tenés exactamente diez lunares o por lo menos los que pude contar esa mañana mientras dormías y ni te dabas cuenta aunque tal vez sí, tal vez te sentías cómodo mientras mis dedos recorrían desde tu nuca hasta la mitad de la espalda.
Respiro, respiro cerca de tu oído y escucho tu suspiro, suave casi imperceptible, y me doy cuenta que movés tus piernas para querer encerrar las mías, sin que pueda moverme ni un centímetro.
En algún momento me duermo, me relajo y cuando quiero darme cuenta estoy caminando por unas calles bien angostas, estoy en Praga, y de repente estoy frente a un lago mirando las montañas y la tranquilidad que tiene el agua,estoy en Macedonia, y vuelo,vuelo por ahí, por diferentes países, por diferentes lugares y hay risas, hay encuentros, hay abrazos.
Vuelvo, vuelvo y soy yo la que está dándote la espalda y te acercas hacia mí, siento cómo respiras cerca de mi oído y cómo me das un beso en la nuca cargado de ternura, de cariño.
Ahora duermo y no estoy en ningún lugar más que en mi cama, me concentro en esas cosquillitas que me hacen tus manos cuando me acarician el brazo, ese gesto que me hace bajar la guardia.
Y vuelo, vuelo, vuelo.

lunes, 26 de noviembre de 2012

Relajarse

Estar acostada en la cama mirando al techo mientras escucho un violín interpretando diferentes obras es una de las cosas que más me relaja.

jueves, 18 de octubre de 2012

Música.

Bueno, no hay nada mejor que cantar a los gritos con la música a todo volumen. Música, música, es lo único que me quita siempre la tristeza y me hace volver a sonreir y pensar "peeero nena, todo está bien!".
Y tener amigos que aunque sean las 2.30 o 4.30 am son capaces de escucharme lloriquear y ayudarme.

sábado, 7 de julio de 2012

Chau,che.

Hola, sí, 
me voy 
por ahí 

conocer.




Cambio 











fuera.






Él, el músico (II).

Ella y él tenían una relación que no muchos entendían, bah las amigas de ella  no entendían: ¿cómo podía ser que se vieran una vez a las quinientas, pasaran una noche juntos y después cada uno seguía con su vida sin rendirle cuentas al otro pero a la vez eran una especie de "amigos" ? ¿cómo podía ser que ella no le recriminara lo que él hacía (o lo que las amigas de ella pensaban que hacia) ni él a ella?.
Ellos tenían una relación que sólo ellos entendían y eso era suficiente.
Ella no necesitaba más y él, tampoco. Estaban cómodos de esa forma, con esa dinámica: simple, sin celos de por medio, sin compromisos, sin amor, sólo con un poquito de cariño, mucho respeto y honestidad.
Mientras ella fumaba un pucho sentada en la cama, mirando hacia afuera y escuchando música, recordaba la primera vez que compartieron juntos una noche.
Fue un sábado donde se conocieron por amistades en común, hablaron y conectaron. Ella nunca había dormido con un hombre que conociera ese mismo día, él fue distinto Le habló de sus sueños, sus deseos, su música, su anhelo de morir tocando su música, su "quiero ser libre" "No me importa tener o no auto". La compró.
Y mientras ella pensaba en su sonrisa (tan perfecta), en su tono de voz (que la seducía, por ser tan calma, tan tranquila, tan profunda), en la forma de besarla y acariciarla, se dio cuenta que ella...ella había encontrado SU excepción. Había encontrado a alguien que no iba con el patrón de hombres que elegía (o la elegían).
Había encontrado alguien a quien admirar, alguien que la hizo pensar, que la despertó del letargo que mantenía desde que había roto la relación con su ex novio.
Ella volvía a sentirse bien y eso era la clave de la relación con él, con el músico.




lunes, 11 de junio de 2012

Un día cambió todo.

Me acuerdo de estar en un auto, sentada atrás, yendo por la ruta Playa Unión-Rawson inundando a preguntas a papá.
- ¿Y cómo es?- le dije.
Miró por medio del espejo retrovisor, con una sonrisa enorme en la cara, y contestó:
- Ya vas a ver.
No estaba lloviendo, no hacía mucho frío porque creo que tenía puesto una remera y arriba un sweater amarillo (amaba ese sweater amarillo a juzgar por las fotos que lo retratan una y otra vez) y también había sol.
Papá iba feliz manejando conforme porque yo la quería conocer, no había manifestado ninguna objeción contra ella y quería saber todo.
Si cierro bien fuerte los ojos me puedo trasladar a ese momento, a esos sentimientos que tenía en ese instante.
Sabía que se venía algo grande, algo que  iba a cambiar a mi familia y a mi. Tenía alegría porque por fin iba a dejar de estar sola para estar siempre acompañada y poder charlar con otra persona diferente a mi familia.
También me acuerdo de sentir angustia, porque alguien más ocupaba el corazón de papá y mamá con la misma intensidad que lo hacía yo, y tener mucha mucha curiosidad por conocer a esa persona que venía a modificar la vida de todos.
En ese momento, yo tenía 3 años.
A medida que pasó el tiempo y que me fui acostumbrando a su presencia sentí muchas cosas: celos porque ella  fue el centro de todo por un largo tiempo (o al menos así lo percibía yo), alegría porque supe que iba a poder contar todos los días todo el tiempo con ese ser que me perseguía para hacer todo EXACTAMENTE IGUAL QUE YO o que quería TODO LO QUE YO QUERÍA, tristeza cuando ella se ponía triste, la necesidad de protegerla cuando hacía alguna cagada y así cubrir toda la evidencia que pudiera vinculara a ese rayón en la pared o a ese  artículo roto. En fin, despertó muchos sentimientos.
Hoy, hace 21 años, nacía ella. Mi par, mi compañera, mi hermana.
¡Feliz cumpleaños, nanas!

sábado, 9 de junio de 2012

Ratones.

Ok, que diga que me voy y que me contesten "bueno, yo te hago la despedida dos veces" despierta todos mis ratones.
No respondo de mi persona después de esa frase.

martes, 29 de mayo de 2012

Mr y yo.

Usabas un jean clarito acompañado de un cinturón beige, una camisa rayada y tenías el pelo un poco despeinado, pero a mi me encantaba.
Siempre me gustaron tus ojos marrones porque esconden un secreto, mirada pícara, de nene que hizo una travesura.
De repente,de tu boca no tan roja nació una sonrisa dedicada a mí. Y te acercaste,mucho.
Lo que sé es que tu boca y la mia se complementaban a la perfección, se llevaban bien, se deseaban.
Todo eso antes de que se termine el sueño, de despertarme.
Aj.

martes, 22 de mayo de 2012

Algún día II.

Cuando esté con alguien vamos a salir a caminar bajo la lluvia durante un rato para volver a casa empapados, sacarnos la ropa mojada, envolvernos en toallas gigantes para secarnos un poco y después directo a la cama para perdernos entre las frazadas y escuchar música combinada con la lluvia.

lunes, 7 de mayo de 2012

No podés.

A veces pienso "no podés ser tan lindo...no podés, ¿cómo hacés?".





"Vos, obnubilante desde el silencio, sos viento de molinos surcando armonía".
Vos de Lisandro Aristimuño.


sábado, 5 de mayo de 2012

Ella.

Nos conocimos cuando éramos jóvenes, bah más jóvenes que ahora, un día cualquiera de un año cualquiera en una estación cualquiera.
Conoce absolutamente todos mis secretos, mis alegrías y por supuesto mis desilusiones y lágrimas. Me vio en carne viva y en lo peor de mis estados: con la nariz colorada por la mucosidad de esas gripes que me atacan casi siempre, con mis ojos hinchados por haber estado llorando noche tras noche y días tras días por el único que me rompió el corazón cuando tenía 15 años, ebria gritando cualquier cosa, cantando, bailando, en mi máximo punto de felicidad.
Me conoce enamorada, enojada, sacando fuerzas de dónde no tenía, con amigos, sin amigos, tomando cerveza o un té, comiendo como glotona o sin comer por días, extrañando o pasándola absolutamente bien, sintiéndome sola o acompañada.
-Va a estar todo bien,amiga, tranquila, vas a ver, todo va a estar bien- me dijo en mis veranos de 16 años cuando estábamos sentadas en la rambla y yo lloraba porque sentía que mi mundo se caía a pedazos chiquitos, en cámara lenta.
- Va a estar todo bien, lo cagamos a trompadas amiga, vas a ver que va a pasar todo- me dijo el año pasado a los 22 años cuando descubrí que mi ex tenía una doble vida y sentía que mi mundo se volvía a caer por apostar a un nuevo amor.
Me conoce y eso es suficiente.
Para mí no se aplica la frase “para siempre” a una pareja, para mi se aplica a esa persona que pasó las mil y unas con vos y no te abandona, sigue firme a tu lado pase lo que pase.
Para mi esa persona es Lucía, con sus rulos locos, sus anteojos negros, sus mambos, sus ataques de “no sé qué me está pasando, no aguanto más”.
Ella es Lucía, mi amiga, la que tiene la llave de mi casa (es decir, mi vida). Ella.
Para vos amiga, ¡Feliz Cumpleaños!

viernes, 27 de abril de 2012

Él, el músico.

Al fin me siento cómoda con alguien: fumando un pucho mientras hablamos de nuestras ex relaciones, de cómo somos, de cómo queremos ser, hacia dónde vamos y hacia dónde fuimos en un pasado incierto o nebuloso, tomando cerveza, escuchando música, siendo YO misma sin tapujos.
Que al otro le caiga bien mi manera de ser, sin caras ni caretas, es lo mejor para un jueves/viernes a la madrugada.
HOY estoy tranquila y feliz.
"Me gusta cuando caminas y quiero ir a dónde vas".

miércoles, 18 de abril de 2012

El resto, no me importa.

No sé si besarte o pegarte, si ir para la derecha o izquierda, pienso a veces en vos pero otras ni siquiera me acuerdo de tu existencia, no sé si darle para adelante o quedarme donde estoy, si tengo ganas de empezar de nuevo o seguir así, si elijo la joda o la no joda, si me gustas o no, a veces me interesas pero otras no me llamás ni un poco la atención.
Lo único que si sé es esta imagen que tengo constantemente: vos y yo sentados en forma de "indiecitos" en el centro de la cama, mirándonos a los ojos, el humo de un cigarrillo flotando en el aire, el sol apenas entrando a través de las persianas que están subidas solo un poco y Soda Stereo sonando de fondo para que no perturbe nuestra conversación.
ESO es lo único que sé que quiero hacer con vos, el resto me parece que no.