miércoles, 31 de octubre de 2012

Balanceando.

Imaginate una raya lila dibujada en un piso blanco,entonces vos te encontras de un lado, la pierna izquierda un poco flexionada y la derecha levantada preparada para dar un gran salto.
Entonces ahí estás vos, haciendo balance para saltar o no saltar, equilibrando la pierna izquierda mientras que levantas o bajas la derecha, no seguro de tomar el impulso para plaf, pasar al otro lado de la raya.
Ahora pensá que esa raya divide el "no" del "sí".
¿Entendés?

jueves, 18 de octubre de 2012

Música.

Bueno, no hay nada mejor que cantar a los gritos con la música a todo volumen. Música, música, es lo único que me quita siempre la tristeza y me hace volver a sonreir y pensar "peeero nena, todo está bien!".
Y tener amigos que aunque sean las 2.30 o 4.30 am son capaces de escucharme lloriquear y ayudarme.

Sentirse

Una vez me dijeron "pero Caro, sé vos misma". Y lo hice, 1,2,3,4 veces.
Tal vez solo mis amigos me quieran de la forma en la que soy yo.

"Sentirse la misma nada aún sabiendo que eso no es real...funny, no?"

lunes, 1 de octubre de 2012

El mundo es un pañuelo y no me gusta.

¿Viste cuando una charla casual te moviliza y te hace recordar otros momentos, otra época, otra persona?bueno,así.

lunes, 3 de septiembre de 2012

.

Daría cualquier cosa porque me escribieras un texto especialmente para mí, un texto que nunca haya sido leído por nadie, sólo creado exclusivamente para que yo lo lea.

miércoles, 29 de agosto de 2012

Una vez, cuando era chica.

Tenía ocho años cuando nos conocimos, una mañana de no sé qué estación del año (¿acaso eso importa?) y me acuerdo que fue en mi casa.
Desde el momento en que nos vimos,que nos hicimos mimos mutuamente, que la abracé y la sentí junto a mi corazón supe que íbamos a ser inseparables y que siempre iba a estar conmigo.
Se acercó a mí cuando lloraba porque mamá o papá me retaban por alguna cagada que me había mandado , cuando me rompieron el corazón o cuando peleaba con mi hermana. Se acercaba despacito y se sentaba a mi lado para ofrecerme su inmenso cariño.
Dormimos muchísimas siestas juntas, al principio todos los días y después solo los viernes cuando volvía de la escuela más temprano que el resto de la semana y podíamos descansar hasta que sonaba el despertador y cuando abría los ojos me encontraba con los suyos mirándome fijamente.
Juro que la vi reír mientras corríamos libres por la playa, sintiendo cómo el viento patagónico nos daba con todas sus fuerzas en la cara, jugando con las olas del mar y el frío del agua recorriendo nuestro cuerpo.
El amor que sentí por ella fue puro, limpio. Todavía la sigo extrañando, hace dos años que se fue y  me acuerdo de cada una de las cosas que hicimos juntas: caminar por la rambla, abrazarnos cuando los fuegos artificiales la asustaban, apretarla tan pero tan fuerte por todo ese amor que sentía por ella que hasta daba un quejidito indicándome que la asfixiaba.
Es el día de hoy que no puedo pasar por donde dormía porque en mi garganta se hace un nudo, subo las escaleras y la recuerdo a ella, corriendo para subir a la habitación de mis padres o despacito cuando ya estaba ciega y viejita.
Se llamaba Mili, fue mi mejor amiga, mi caniche toy.