Mostrando entradas con la etiqueta viaje. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta viaje. Mostrar todas las entradas

viernes, 26 de julio de 2013

Soundtrack VII

Lo conocí un verano donde estábamos de vacaciones con nuestras respectivas familias en medio de una noche medianamente fría, el barco se movía bastante, él tenía puesto jean y camisa y yo llevaba un vestido negro de encaje.
Me le acerqué cuando él estaba solo sentado en la barra mirando su celular con la música del verano de fondo: reggaeton, cumbia, canciones con remix.
Hablamos y bailamos "cómo gusta la noche, cómo me gusta la noche" justamente no era lo más romántico del mundo pero era verano, todo el mundo de joda, Brasil, alcohol y boliche.
Siguió un ritmo más movido, cuarteto, y él, naturalmente, me hizo dar vueltas y vueltas, un poco bailamos agarrados de la mano, otro poco cada uno por su lado, "cómo le digo a mi mujer que ya no la quiero más, que otra ocupa su lugar, que sin ti vivir no puedo", risas y risas, vueltas. Miré hacia un lado y mi hermana bailaba con el chico que habíamos conocido hacía un rato atrás.
Entre David Guetta y Daddy Yankee decidimos ir hacia afuera a tomar un poco de aire: mucho calor, muchas canciones con la misma base "Prrum prrum, chic chic chic chic", mismos sonidos,mismos ritmos: cansador.
Lo primero que noté fue su voz, pausada y tranquila, después su sonrisa, hermosa, su pelo, rulos por aquí y por allá, sus ojos, un lindo color marrón, su espalda, ancha y perfecta, y su boca, no muy carnosa pero tampoco tenía los labios finitos.
Era alto, bah la altura justa para mí, y pensé que podía acurrucarme perfectamente contra él o que me podía abrazar muy cómodamente, sus manos eran suaves y su risa, atrayente... " oiga DJ ponga la música que pide la gente".
Hablamos toda la noche, río varias veces con mis comentarios un tanto boludos, me miró todo el tiempo directamente a los ojos, hecho que me puso bastante muy nerviosa, y se fue.
Lo perdí durante un día y medio hasta que nos volvimos a encontrar y siempre íbamos a bailar, a la joda.
Desde ese día cada vez que escucho "llorando se fue la que un día me hizo llorar" (Don Omar), "cómo me gusta la noche, cómo me gusta la noche, las chetas y las rochas paseando en mi coche" (Nene Malo), "che che re re re che che che re re che" (Gustavo Lima),"nos favorece el sol, tu bronceado, y el calor, no puede estar mejor! " (Daddy Yankee), me transporto a ese momento exacto donde le dije "Hola, ¿ por qué estás mirando el celular a cada rato? ¿ estás solo? vení, hacete amigo" y su sonrisa, su mirada y todo lo que vino después...


sábado, 30 de marzo de 2013

Y vos...

Hola sí, ¿viste cuando tenes dos problemas gigantes en la cabeza? o tres, o cuatro? si intentar con ese flaco que tiene un "noséqué" pero sabiendo que no tenés un futuro o por lo menos no te ves en un futuro con él, y ese hermano de tu amiga que sabés que es "prohibido" pero que eso es justamente lo que te atrae o conocer a un chico de por ahí,ponele Colombia, y que sea super buena onda o tomar un café con alguien que te dice "yo no estoy para pelotudeces, ya estoy "viejo"" .
Y volvés en taxi con tu hermana y la amiga de tu hermana, hablando de chicos, ebrias, riendo y apenas pudiendo teclear algo decente pero sentís la necesidad de tomar esa taza de té de manzanilla, canela y miel para aliviar el malestar, la resaca, la culpabilidad pero que te ayuda a reflexionar.
Hola sí, porque mientras estás en el taxi sentís el viento suave en tu  cara, no acotas palabras, reflexionás (como siempre) acerca de todo lo que pasó o lo que puede llegar a pasar, y se te mezclan las letras y las palabras y todo sale como sale y ya, no te preocupas por la ortografía o la sintaxis o gramática, realmente te "chupa un huevo".
Hola sí, dormís con tu mamá y te tranquilizas. Hola sí, rememorás una canción y ahora yo me remonto a ese puto crucero donde estabas vos, tus mordidas, tu risa, tus ojos marrones y tus abrazos.
Pero sobretodo tu ternura.
Al final, no importa lo que piense o sienta o me pase, siempre vuelvo a vos, siempre pienso en vos y en el mar y en esa canción que SIEMPRE pasaban en el boliche y bailábamos juntos y en el sabor de tus besos y lo dulce de tus abrazos y tu mirada directo hacia mis ojos, sintiéndome incómoda y desnuda ( a pesar de estar vestida de pies a cabeza) y el mar de fondo y tu mano en mi cintura  y el sol asomando de manera tímida en el horizonte y vos...vos suspirando de placer.

domingo, 17 de marzo de 2013

Te busco.

Me encuentro buscando tu cara entre las caras de todos en el boliche, entre los vasos de cerveza, las risas y las luces de colores.
Te busco, te busco en cada perfume de hombre, en cada mano apoyada en mi cintura, en cada gesto amistoso y empujones que me dan para poder pasar entre esa marea de gente.
Y al no encontrarte te imagino por ahí, haciendo lo mismo que yo en otro lado, en la otra punta del país o cerca, en algún lugar, riéndote y abrazando a otra persona o tal vez hablándole al oído.
Vuelvo caminando con mis amigos, una, dos,cinco cuadras, con el ruido de los tacos que retumban entre las paredes de los edificios y las calles vacías de gente en Buenos Aires, porque claro: es domingo a las 7.00 am.
Muero de ganas de sentir tu mano acariciando mi pelo hasta que yo me duerma o tal vez que me des un beso en la mejilla o me muerdas un poquito, como hiciste esa noche donde nos besamos por primera y última vez.
Hace frío, las frazadas no logran que entre en calor para que duerma tranquila porque te busco... te busco en todos lados.


jueves, 28 de febrero de 2013

Navegar, navegar,

Entonces cuando me enojo y todo se está por ir al carajo, lo único que tengo que hacer es escuchar la música que me hace acordar a vos y volver a sonreír.

viernes, 22 de febrero de 2013

Aunque no estés.

La primera vez que lo vi me llamaron la atención sus rulos y que estaba solo sentado en la barra viendo el celular: no sé si se fijaba la hora o si tenía señal, pero yo estaba con mi hermana y un chico que habíamos conocido esa noche y me acerqué a hablarle.
La música sonaba de fondo y charlamos y bailamos y terminamos viendo las olitas que iba dejando el barco a medida que avanzaba.
Después de despedirnos esa mañana no lo volví a ver hasta dos días después en un bar de los tantos que había en ese crucero de 15 pisos, me senté en una mesa con él y me ayudó a ir tapando los números que salían en el bingo, no gané nada pero  hablé con él, mucho.
Lo volví a cruzar cerca del sector de la pileta y estaba con una chica: celos, muchos,  pero especialmente irracionales: ¿cómo puede ser que sintiese celos si lo había conocido hacía 4 días?.
Pasaron los días y en la última parada del crucero, Punta del Este, mientras trataba de sumergirme en ese mar de agua transparentes junto a mi hermana y mi tía, lo vi. Estaba en el muelle haciendo la fila para subirse al catamaran que nos llevaba al crucero.
Nos saludamos con la mano, le hice señas que viniera aunque me indicó que ya se iba, me sumergí al agua fría  y lo vi  mojándose los pies en la orilla del mar.
Nadamos, tomamos sol y me dijo "Nos vemos esta noche, la última". El corazón latió fuerte:  yo no me decidía a dar "el paso" pero si iba a pasar algo que lo decidiera él.
Boliche, música, tragos, sillones y ahí estábamos todos: la chica con la que lo había visto cerca de la pileta, mi hermana, él y yo.
Misteriosamente, su amiga y  mi hermana desaparecieron por lo que nosotros nos fuimos a la cubierta del barco y hacía frío y viento y el mar estaba lleno de olas y entonces se acercó, me cubrió del frío y lo supe: se acercaba el momento, esos segundos previos a un beso donde los dos saben qué es lo que va a pasar, la adrenalina, la ansiedad y el "me gustas" en los ojos. Entonces, como en Titanic donde se encuentran en la punta del barco Rose y Jack, me di vuelta y me encontré con su boca, dulce, tierna, suave.
Esas últimas horas arriba del barco hablamos, nos besamos, reímos, desayunamos y nos despedimos, él volvía hacia Tucuman y yo a Buenos Aires.
No sé si lo volveré a ver, él está allá y yo...yo acá pensando en él.



"Y si vos querés te voy a buscar 
Para que los días no se vayan sin pensar. 
Y si vos querés te voy a buscar 
Y dejamos los caminos libres de humedad."


(Lisandro Aristimuño- Canción de amor)


miércoles, 7 de noviembre de 2012

Hoy.

Hoy hace  calor así que camino una cuadra desde casa a la playa cargada de mi silla, un toallón, un buen libro y protector solar hasta llegar a la playa.
En el momento en el que siento que la arena de piedritas me hace cosquillas en los dedos de los pies me relajo, soy feliz.
Voy con mi hermana, que siempre me acompaña, y nos sentamos en las sillas a tomar sol cual lobos marinos al costado del río, y charlamos y reímos y nos entretenemos leyendo o mirando a las otras personas que están haciendo exactamente lo mismo que nosotras.
Y si bien estamos directamente expuestas al sol no sentimos tanto calor porque siempre está esa suave brisa de mar que te refresca, que permite que no te sofoques y que estés lo más pancho sin morir en el intento de adquirir un poquito más de color en la piel.
El mar no siempre es una opción, antes cuando era chica pasaba horas y horas jugando en el agua pero ahora, de más adulta, me volví más caprichosa y solo me meto al agua cuando es insoportable estar tomando sol.
Pero una vez que estoy ahí, en el agua fría, siento el alivio inmediato: la clave es tirarse rapidito abajo de esa ola gigante que no te da chance para salir corriendo, de ese modo o te tiras o la ola te lleva arrastrando por las piedras ( y duele, mucho, lo sé.). Entonces vas sintiendo cómo el frío recorre los brazos, después el torso y las piernas, pero con patalear un poquito ya entrás en calor y te acostumbras.
Y nado y nado, hasta que me canso y me quedo un ratito jugando en la orilla, como cuando era chica, sintiendo cómo la espuma se escurre entre los pies, las piedritas juguetean con el agua.

Entonces abro los ojos y me doy cuenta que estoy en Capital Federal no en Playa Unión*, que hay un ventilador en el techo que está funcionando a su máxima potencia y que estoy en mi cama, soñando, muriéndome de calor.




*Villa balnearia a 5 km de Rawson.

domingo, 26 de agosto de 2012

Melancolía.

Últimamente ando con un poco de melancolía, siento que todo lo que viví hace tres semanas fue un sueño: haber estado arriba de la Torre Eiffel, pasear por el Senna, recorrer el Louvre, caminar por un pueblito de la  Edad Media como lo es Brujas, cantar y jugar todos los días en Colonia, caminar por las calles de Praga inundadas de sol, visitar palacios en Viena, viajar en tren precupándome solamente de mirar los paisajes, ir al lago en Macedonia y pasar tiempo con mi familia, morirme de calor y vivir a base de Coca- Cola mientras recorro El Coliseo, las plazas, los puestitos de pizza,etc en Roma.
Extraño el no saber en qué día estoy, ni qué número ni la hora ni quién se acuerda de mí o quién me extraña, recorrer, caminar, tomar  sol, llegar extenuada y dormirme para comenzar otro día nuevo.
Sin responsabilidades más que saber qué día y qué horario tengo que dejar el hotel y preocuparme por qué cosas ricas desayunar al otro día, si huevos revueltos o jamón o todo junto, si con jugo de naranja y café o solamente un té.

domingo, 15 de julio de 2012

dia 7

Hoy tocó lluvia de nuevo asi que decidimos ir a pasear de todos modos por Colonia, total con un paraguas todo se soluciona.
Fuimos a la catedral, que es el símbolo de este lugar, de estilo gótico, sumamente enorme y siempre está en reparación porque dicen que si se termina definitivamente de construir la mala suerte va a caer sobre todos los habitantes del lugar, asi que siempre están arreglando algo o modificando.
Después fuimos a pasear por ahí y terminamos en el museo de chocolate, donde pudimos ver cómo se hacen los bomboncitos de chocolate que te dan cuando pagas la entrada y la historia del chocolate a lo largo del tiempo. También había una maquinita donde ponías una moneda y te daba un chocolate Liszt, que son de suiza y demasiado ricos.
Al volver a la casa, comimos la torta que compramos en el museo: el chocolate parecía espuma que se derretía en la boca, delicioso. Repito, si me siguen dando cosas ricas como esas voy a andar rodando.
Después dormimos una buena siesta y cuando nos levantamos ya habían llegado los padres de Monica junto con su hermano, todos muy simpáticos y cariÑosos, y lo mejor de todo fue que nos pudimos entender.
Pasamos la tarde bailando y cantando con Jana, la peque, que estaba como loca con tantos invitados y convidaba caramelos y chocolates a todo el mundo.

Dia 6

Finalmente no pudimos ir a hacer city tour por Colonia porque el día no estaba bueno por lo tanto decidimos hacer shoppping y después ir al festival que realizan todos los anos en esa ciudad.
Solamente compré tres prendas pero recorrimos todo el shopping que es gigante y el más importante de Europa (según me contó Monika).
Más tarde, después de dormir una siesta (porque apenas llegué me congestioné asi que ando resfriada por la vida pero por suerte sin dolor de garganta) fuimos a buscar a unos amigos de Monika y Michael para ir al festival.
Pocas veces me quedé sin palabras o sin poder describir algo, los fuegos artificiales sobre el río y con los barcos pasando fue una de las cosas más lindas e indescriptibles que conocí.
Primero, tiraron durante 15 minutos y después de un tiempo considerable empezaron los fuegos del festival propiamente dicho.
Iban en composé con la música, pasando desde la clásica por brasilera y también el himno nacional, todo iba en conjunto.Durante el estilo paso doble los fuegos formaban astas de toro, símbolo de Espana, y así eran todos. Duró aproximadamente media hora.
La gente estaba feliz, todos con estrellitas encedidas, aplaudiendo, cantando, y tomando cerveza (que es muy rica, tomé dos vasitos).
Más o menos a las 23.30, un poquito más, terminaron los fuegos artificiales y la gente se empezó a ir asi que nosotros también lo hicimos, caminamos hasta la estación de tren ( a todo esto estaba llenisimo de gente y los amigos de Monika estaban preocupados porque el tren supuestamente iba hasta las manos pero les dijimos que no era peor que volverse a las 6 de la tarde en subte en Capital Federal) y volvimos a casa.
Ah, ayer también conocimos a la mamá de Monika que solo habla macedónico, pero igual pudimos entendernos un poquito, lo que si hay es muchísimo carino, todos vienen para conocernos, nos dan todos los gustos, a veces nos hacen sentir incómodas porque están todo el tiempo pensando qué comprar para que estemos bien a pesar de que les decimos que tantas atenciones realmente no hacen falta.
En fin, anoche fue una de las noches más lindas que me tocó vivir, cuando pueda subo el video de los fuegos artificiales super divinos.

viernes, 13 de julio de 2012

Día 5

Después de un zarpado desayuno compuesto de huevos revueltos, jamón, queso, pavita, capuccino, pan y cereales, en este día partimos hacia la estación de tren de Brujas (Bélgica) para ir hasta Bruxelles y de ahí tomar de nuevo el tren para venir a Colinia, donde vive parte de mi familia.
El paisaje es sumamente hermoso, no pude dejar de mirar por la ventana en todo el viaje: muchísimo verde, rios, árboles, etc.
Cuando llegamos a la estación de tren de Colonia enseguida nos encontramos con Monika, prima de mamá, y Michael, su marido.
Ellos no viven en esa ciudad sino en un pueblito cerca, que se parece mucho al lugar de donde soy porque es muy tranquilo, y no es grande.
Tienen una hijita que se llama Jana María, dos anos pero no para de hablar, canta y baila todo el tiempo, y con ella estoy aprendiendo algunas palabras en alemán, como el nombre de las frutas o los animales, siento que estoy en jardín de nuevo jaja.
Le encanta la canción de Michel Telo asi que cantamos y bailamos parte de la tarde, también conocen todas las de Don Omar asi que esas también estuvimos cantando.
Manana vamos a ir a hacer city tour por Colonia y a la noche al festival, donde van a haber fuegos artificiales, música, muchísima gente, parece que va a estar buenisimo.
Sé que tendría que empezar desde el principio y no desde la mitad del viaje pero no tengo computadora a mano, excepto acá que estoy en en una casa.
En realidad tengo muchisimas cosas que contar pero se haría eterno el texto aunque seguramente manana después de conocer Colonia voz a escribir un poco más.